viernes, 29 de octubre de 2010

It Never Ends.


Every second, every minute, every hour and every day. It never ends, it never ends... I've said it once. I've said it twice. I’ve said it a thousand fucking times.

Esta tarde, mientras intentaba dormir un poquito, he estado pensando en las cosas que siempre te perseguirán, y que nunca acabarán. Por ejemplo, algo que te haya pasado anteriormente, y que haya acarreado consecuencias. Recuerdo cuando estuve hospitalizada, y la cara de mi madre cuando se lo dijeron. Desde entonces, es como si... es algo extraño, y se que eso me va a estar persiguiendo toda la vida.
Y otro ejemplo, que no es el mío, por ahora, es que pierdes tu virginidad con la persona equivocada. Quieras o no, ese recuerdo, va a estar en tu mente siempre, y aunque intentes cambiarlo, o borrarlo... será en vano.

Dios, cambiando radicalmente de tema, me he acostado a las cuatro y media, y... sorpresa, me he levantado a las nueve y siete. Sueño acumulado, por lo que parece.

No hay comentarios:

Publicar un comentario