domingo, 23 de enero de 2011

Unintended.

Reto de hoy: No comerme las uñas, ni arrancarme la piel de los dedos hasta el próximo día 23.

Siempre digo lo mismo, pero cuando consigo una longitud más o menos larga, caigo en la tentación de mordérmelas. ¿El por qué? Nerviosismo, miedo y enfado. Simple. Supongo que es más sano que estar todo el día llorando o insultando... Es un método de escape antiestético, pero supongo que me da igual. Un momento... ¡Pongámonos escépticos! Todo mi cuerpo es antiestético, desde la punta del talón hasta la última terminación nerviosa de mi cerebro.

La fiesta de ayer me sirvió para darme cuenta de lo superficial que es la gente. Nada más entrar, un ex-compañero de clase, obvio pijo, me asaltó gritándome "¿Qué hacés TÚ aquí?". ¿Qué pasa, alguien como yo no puede asistir a fiestecillas pijas, fiestecillas de la falsedad, a las que estás habituado a ir? Cabrón.
No entiendo lo sobrevalorado que está hoy por hoy el físico. ¿90-60-60? Entonces la llevo clara. ¿Pelo larguito y no muy oscuro? Vaya por Dios. Vamos, que no me ajusto a su "cánon de belleza". Y me pregunto el por qué de una sociedad tan influenciada por el físico.

"¡Oh! Esa fue emo, y dicen que se cortaba las venas... Yo que tú no me acercaría." Y hacen caso. Qué asco.


¿Y lo peor...? Que consiguen lo que quieren. Dañarme.

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